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De Frente - ¡Gloria al Bravo Pueblo!

De Frente - ¡Gloria al Bravo Pueblo!
Por: Oscar Medina Gómez

“Acepto la derrota que hemos sufrido y reconozco el triunfo de la oposición” dijo pasada la medianoche caraqueña un carilargo y desencajado Nicolás Maduro. Tuvieron que pasar más de 6 horas para que el Partido Socialista Unido de Venezuela, PSUV, en cabeza del presidente, reconociera públicamente la paliza electoral que le propinó la alianza opositora encabezada por la Mesa de Unidad Democrática, MUD, que lidera Lilian Tintori.

Tintori, es la joven esposa de Leopoldo López, Coordinador Nacional del partido opositor Voluntad Popular. Es el preso político más importante del país. Fue un brillante alcalde de Chacao, la municipalidad más importante de Caracas y de Venezuela. Hace unos Maduro manipuló a su antojo el aparato judicial y lo condenó a pagar 14 años de cárcel, hecho que ha merecido el repudio mundial al no haber la más mínima razón para tal decisión. Bueno: así actúan los déspotas, los autócratas que se creen dueños del mundo.

De los 167 escaños que componen la Asamblea Nacional (el Congreso unicameral venezolano) se necesitan las 2 terceras partes para lograr la mayoría calificada (110) y la mitad más uno para la mayoría simple (84). Al momento de escribir esta columna –madrugada venezolana- Tibisay Lucena, Presidenta del Consejo Nacional Electoral y fiel escudera de Maduro- dijo que la MUD obtuvo 99 diputados, el PSUV 46 y las comunidades indígenas 5, que por Constitución se le asignan a las minorías aborígenes. Faltan entonces por decidirse 17 sillas.

De esos 17 asambleístas, la MUD necesita todavía 11 diputados para alcanzar la soñada mayoría calificada y tener realmente el poder. Si Nicolás Maduro y su bandola no pueden torcer a su favor todas esas curules, o no le da por cometer un golpe de Estado, la hoy sufrida vida venezolana va a cambiar.

Y es que es mucho lo que toca empezar a hacer y a trabajar para reconstruir y enderezar un país totalmente desvertebrado política, económica, institucional, cultural y socialmente por el cartel de corruptos ineptos que creó el muerto Hugo Chávez desde 1999. Y que heredaron Nicolás Maduro y Diosdado Cabello. Desvertebrado, digo, pero no derrotado. La prueba es que desde ahora las horas y los días de Nicolás y sus secuaces están contados.

La Constitución de Venezuela lo señala. Con una mayoría calificada la oposición podrá, entre otros aspectos, decidir sobre asuntos clave de la Nación, que actualmente Maduro y su cartel manipula a su antojo y conveniencia. Sin duda serios dolores de cabeza y largas noches de insomnio vienen para el presidente, exconductor de buseta en la caótica Caracas. Tendrá graves problemas para gobernar sin límites. Va una lista de lo que podrá hacer la MUD:

- Nombrar al Fiscal, Procurador, Defensor, Contralor, vicepresidente, magistrados de las cortes, embajadores, miembros del Tribunal Superior de Justicia, del Consejo Nacional Electoral, director de aduanas y tributos y muchos otros cargos de la estructura jurídica, electoral, penal, disciplinaria, militar, tributaria y burocrática.

- Someter a referendo los tratados y convenios internacionales.

- Admitir y modificar proyectos de ley orgánica.

-Convocar a Asamblea Nacional Constituyente.

- Decretar amnistías políticas. Esto dejaría libre a Leopoldo López, Antonio Ledezma, Manuel Rosales, entre otros.

- Modificar leyes orgánicas.

- Sancionar leyes habilitantes.

- Declarar estados de excepción, como los que usó Maduro para atropellar, humillar y expulsar a miles de colombianos.

- Autorizar el enjuiciamiento al presidente.

- Aprobar votos de censura para el vicepresidente y los ministros.

- Aprobar reformas constitucionales.

- Aprobar el Plan de Desarrollo Nacional y el presupuesto de la Nación.

- Llamar a rendir cuentas a diputados, ministros y otros altos funcionarios. En la era chavista jamás se le ha pedido cuentas a los ministros, gobernadores, alcaldes y embajadores del régimen

Hoy Venezuela rompe records mundiales en todo: una inverosímil inflación por encima del 121 por ciento; los más altos niveles de corrupción estatal; tasas de criminalidad que arrojan cerca de 30 mil muertos anuales; la Guardia Nacional corrompida hasta los tuétanos, no solo exportando cocaína por toneladas sino dueña y señora del contrabando hacia Colombia; la más aguda escasez alimentaria en décadas; con la corrupción desbordada en todos los organismos estatales; que importa casi la totalidad de sus alimentos porque el campo está abandonado.

Una patria sin libertad de expresión y opinión ciudadana; con los medios de comunicación censurados o desaparecidos por la dictadura; una nación que regala su petróleo a otros países, para tenerlos en la mano y luego manipularlos sin problema; que no obstante depender al cien del petróleo, PDVSA está manejada por corruptos e incapaces funcionarios; permeada enfermizamente por los caprichos de la dictadura castrista; un país pisoteado en su dignidad, libertad, democracia y valores fundamentales.

Esa caótica e inviable Venezuela debe sanarse. Volver a ocupar sitiales de liderazgo en América. Nada puede detener a un pueblo cuando se decide a aplastar a sus verdugos. Por eso ese pueblo triunfó, teniendo el descomunal peso del Estado encima. Ahora se pone a prueba si la confianza que millones de venezolanos depositaron en los asambleístas electos de la MUD valió la pena.

¡Gloria al Bravo Pueblo! Digo yo.

*Periodista



Editorial: La sección de OPINIÓN es un espacio generado por Editorialistas y no refleja o compromete el pensamiento ni la opinión de www.prensalibrecasanare.com


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