El Liverpool fue más agresivo que el Barcelona. Recuperó más balones, un total de 63, por los 48 del Barcelona. Pero no sólo fue mejor en el cómputo global, sino que también es importante destacar dónde los recuperó. Y, en este sentido, es destacable la diferencia entre ambos equipos cuando se refiere a las recuperaciones en campo contrario. Los ingleses recuperaron 12 balones por 7 de los azulgranas.